Orientación

Nuestro trabajo terapéutico se basa principalmente en una orientación integral, pues respondemos a las distintas necesidades psicológicas de los pacientes en los diferentes contextos en que se desenvuelven. Las técnicas específicas que utilizamos dependen de las características particulares de cada sujeto y de las dificultades que los aquejan.

 

En la terapia con niños utilizamos principalmente el juego, ya que es una actividad esencial para ellos. Además, es su lenguaje natural para comunicar y expresar sus sentimientos. Es a través de las experiencias lúdicas, donde los niños pueden clarificar y dominar destrezas motoras, emocionales y cognitivas, así como resolver sus conflictos, pues es un potencial sanador en sí mismo. Podemos comprender a los niños si comprendemos su juego. Es importante señalar que son las  intervenciones en el juego, las que van a producir  un cambio y un bienestar emocional en el niño.

 

En los adolescentes y adultos, utilizamos la terapia por medio de la palabra, ya que a diferencia de los niños, a través de ésta pueden expresarse mejor. Sin embargo, hay ciertas experiencias, que son difíciles de acceder a través de las palabras e ideas. Es por esto que también utilizamos técnicas lúdicas y/o actividades experienciales, ya que éstas permiten la simbolización y expresión de sus conflictos.

 

Tanto en el trabajo con los adolescentes como en los niños incorporamos a los padres en la terapia, ya que creemos que son esenciales en el desarrollo de sus hijos. Una terapia exitosa se basa en el apoyo y trabajo activo de los padres en todo el proceso psicoterapéutico, ya sea asistiendo a las sesiones, como motivando a la familia a que los cambios ocurran también en la casa. Si existe una buena alianza entre los padres y nosotros, la terapia será más efectiva.